Unos, buscando la victoria hasta el ultimo minuto, presionando la salida del rival, combinando, empujando al rival en su área; otros, esperando a que llegara el final, sin ideas, sin ganas (aparentes) de ganar, enquistados en peleas personales... porque fue lo mismo, pero no fue igual, los empates cosechados por los dos grandes del fútbol español dejan muy distinto sabor de boca a cada afición. Los primeros (blaugranas, por si no lo habían notado), se quedan con un sabor agridulce, pero mas dulce, en la boca porque su equipo dio la cara, no se dejo llevar por el resultado adverso que tuvo en contra la mayoría del partido y se supo reponer a la desventaja inicial en el marcador; los segundos (los blancos), nunca dieron la sensación de poder llevarse el partido jugando con una apatia desconcertante y muchísimas limitaciones que no son propias de uno de los (para mi) mejores planteles del planeta fútbol, y pareciera que se comienzan a ver las primeras rupturas en un vestuario sobre estresado por las tácticas bravuconas e irrespetuosas de Mourinho, y que comienza a tener gente en desacuerdo a su causa.
Es muy temprano para hablar de campeones y de destituciones o proyectos fallidos, pero tengo la sensación, la firme sensación, que si el Barcelona sigue jugando como esta jugando será campeón... por cuarta vez consecutiva. Y en cuanto al Madrid, en mi opinión, comienza a pagar factura del desgaste emocional de la temporada pasada, y empieza a ver que no todo en el fútbol consiste en callar bocas, ni el "todo vale". Y un ultimo detalle, los azulgrana jugaban contra un equipo de champions y líder de la liga, los blancos, (con todo respeto) contra un equipo de mitad de tabla y cuyas aspiraciones en liga pasan por salvarse con la mayor holgura posible.
Si amigos, es lo mismo, pero definitivamente no es igual.
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